5/29/2009
Hay un dicho, no se sabe lo que se tiene, hasta que lo pierdes. Te vi llorar, viviste la monotonía, y te escuchaba hablar, pero era la que te entendía. Y me robo ese tesoro de duende, y ahora comprendo era valor. Que no se tapan los defectos con pretestos, y en cambio siento rencor. Hay ve y dile que la odio y la detesto, por tener lo que fue mío. Aunque la culpable he sido yo. Que hoy la considero una enemiga, lamentando la perdida, en la batalla por tu amor. Recarcale que no duermo de noche, mientras ella te devora con pasión. Me falta valentía para admitirle, que a tu lado fui una nena. Agregále que hoy yo me revelo, embidiosa y egoísta, impulsiva sin control. Creí que yo era la única, que tu amarías, que estúpida. Fulana con el premio, y yo la perdedora. La vi llegar, y no pensé que importaría y te empesaba a conquistar. convirtiéndote en mi enemigo. Y me robo ese tesoro de duende, y ahora comprendo como era el valor. Que no se tapan los defectos con pretextos, y en cambio siento rencor. Hay ve y dile que la odio y la detesto, por tener lo que fue mio.
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