
Lo nuestro siempre fue una mentira, una piadosa pero cruel mentira. Esas palabras bellas que se dicen y dejan en el fondo cicatrices. De pronto, mi vida se llenó de tu existencia, mi suerte se cambió con tu presencia y descubrí que el mundo era bello. Y fui creyendo en ti sin sospechar, que sólo estaba frente a un profesional de la mentira. Tu vida siempre ha sido una mentira. Una vulgar y estupida mentira. Y yo que me creìa tu destino, no fui mas que una mas en tu camino. Me marcho murièndome de rabia y de tristeza. Me guardo mis afanes de grandeza, jugué a ganar y sólo he conseguido un puesto en el reparto del olvido. Y fui creyendo sin sospechar que estaba frente al profesional de la
mentira.
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